miércoles, diciembre 14, 2011

A lo lejos

Te miraba
y a lo lejos observaba como contoneabas mis deseos

Era un vaivén delirante
en el que desde la distancia prudente
recordaba tu aroma de mañana fresca y morena

Me perdía en tus ojos
y en las exuberancias
en la prisa de los pasillos
en el agitar de las tareas urgentes
que solo nos llenan de prisas
y nos hacen olvidar lo verdaderamente importante



domingo, septiembre 18, 2011

Quisiera no estuvieras tan lejos

Quisiera no estuvieras tan lejos
y presentirte,
saberte rondando nuestra casa
caminando por ella
besando con tus pies descalzos las baldosas frías

Y me sorprendieras por la espalda
sentir tus labios en mi cuello tenso por la rutina
mientras con tus brazos me aprisionas
a tu pecho que me llena de esperanza

Y que estuvieras por ahí
arreglando cosas, moviendo trebejos
poniendo tu música,
mimando tu belleza o con un tinto darme un nuevo aliento

Sentirte y presentirte
pararme y robarte yo
otro beso

Continuar con mis pendientes
hasta la hora prometida,
salir juntos a caminar,
a disfrutar del amor de nuestras manos tibias
y concretar ese preludio que me regalabas
en el que con tu rutina me decías
cuanto por mi te morías
con cuanto amor tu me amabas

martes, abril 05, 2011

La ciudad de los abrazos - Cuento

Y lo cierto es que los labios se le secaron viendo pasar los besos en otros labios, mordiendo otras bocas, y cerrando los ojos de ajenos corazones agitados. Tomaba su canasto, hacia sus diligencias y siempre se decía: “yo hubiera besado mejor, yo hubiera abrazado mejor”.

Era un continuo castigo vivir en la ciudad de los abrazos y sentirse extraña en su propia tierra, por sus esquemas mentales, no había podido superar las barreras impuestas al ser la mayor de tres hermanas, y sobre la cual caía el rigor de la educación de sus padres, anclados en generaciones más antiguas y arcaicas, en las que los matrimonios ocurrían temprano no por el hecho de que querían apresurar el amor, sino porque el amor se les apresuró en los hechos, y era necesario ocultar las faltas antes de ser señalados desde el púlpito o los balcones de los pueblos.

Por donde, quiera que andaba veía parejas y disparejas abrazándose, quienes excusándose en el frio para estar más cerca del otro degustaban de sentir el otro cuerpo y sus abrigos, o para meterlas manos entre los suéteres de lana, entre la camisa y el abrochador del sostén. Eran muchos con sus mejillas sonrosadas y con grasa acumulada unos en la cintura y otros alrededor de toda su humanidad, pero preferían estar siempre cerca, en las calles, en las esperas, en los trenes, en los buses encadenados, en los taxis, en las filas y las entradas a teatro. Ella lo único que veía es que había dejado pasar la oportunidad de abrazar, de sentirse caliente por otro, de perder el control de la respiración y dejarse apretar tanto que la horma del brasier se deformara y se echara a perder. Ella solo pensaba: “yo lo hubiera hecho mejor, yo le habría dado un beso mejor, yo no le hubiera soltado tan rápido, o en un descuido hasta me le hubiera entregado”, solo miraba a lo lejos, se le veía amargada, era duro para ella vivir en la ciudad de la brisa fría y el sol picante, en la ciudad de los abrazos.


--
A mi querida Bogotá 
donde siempre veo en una esquina 
a una furtiva pareja presa del amor

lunes, abril 04, 2011

Entre la muerte y la vida - Cuento

Estaba el murmullo ensordecedor, las personas a mi alrededor contando los acontecimientos de mis últimas 4 semanas, hablaban en tono bajo pero si me concentraba lograba entender que decía cada uno. Abrí los ojos, alguien dijo "abrió los ojos" (no logré reconocer su voz, ni saber quién era), luego sentí mi mano tomada por mi mujer y decía en voz muy tierna "acá estoy, acá estoy", mire a mi alrededor, no era capaz de mover ninguna parte de mí y cerré los ojos.


Corría junto a mi padre tras nuestro perro, llevábamos 5 cuadras tras de él, y tan pronto lo íbamos a agarrar, volvía ya salir corriendo mi amado Darro (el cocker spaniel regalado por mi padre cuando yo cumplí los 5 años). Acordé con mi padre ir por la izquierda y el por la derecha. Salimos corriendo hacia él y... Otro murmullo, alguien dijo en voz alta "Es que le quedan pocos momentos de vida", mi esposa le hizo callar y le dijo "mira como mueve sus ojos, algo está pasando, algo está viendo". Abrí mis ojos, miré a mí alrededor...


Estaba ansioso y esa mañana no había estudiado tanto como quisiera para el examen, no me gustaba hacer trampa en los exámenes no era mi forma de hacer las cosas, pero la noches anteriores había decidido ni mirar, ni repasar, ni nada por el estilo; conocí a Ángela, había por fin logrado que alguien me la presentara y entre una conversación normal acompañada con algo de simpatía, habíamos comenzado a salir, la excitación sentida cuando la besé, mi corazón latía fuerte y seguido en mi pecho, sus ojos cerrados cuando por fin me acerqué, todo lo había valido la pena. Me senté en la incómoda silla universitaria que encontré  disponible, recibí la hoja y comencé a leer punto por punto el examen. Las letras, las preguntas nada me decían, solo pensaba y me inquietaba ella y su aroma de labios carnosos, miré a mi derecha y mi compañero ya llevaba media página contestada...

"¡Se nos va ahora sí, se nos va!" alcanzaba a oír mis signos vitales, y mi respiración presionada por los aparatos, veía a mis hijos, a otros con ojos de cuervos esperando de un evento para luego arrancar mis ojos, gente que no quería y que me incomodaba que estuviera allí. Apreté la mano de Adriana...


Salíamos del hotel y miraba a mí alrededor, no había mujer más bella, ella estaba conmigo y yo del todo con ella. Tomaba mi mano, y  le sentí su corazón  en el centro de la palma de su mano, la energía iba de ella hacia mí y de mí hacia ella, no sabíamos cómo más tocarnos, cómo más sentirnos, cómo evitar el aire entre nuestros cuerpos, todo cuanto nos rodeaba estaba dispuesto para nosotros, los colores, la brisa, el cielo, el ondear del agua, la miré y le dije:"te amaré, siempre".

domingo, marzo 27, 2011

He visto en ellas

He visto en ellas tantas cosas
he notado que tienen todo más claro
lo verdaderamente importante:
el amor, la confianza, la ternura, la belleza,
lo simple, lo complejo

Sienten la vida distinto
nosotros predadores
ellas en cambio,
noto, veo, observo y siento
que dan más, lo dan todo
mientras nosotros solo damos un poco
migajas, olvidos, silencios y desaciertos

Nos dejan entrar en sus vidas
como entramos en sus cuerpos
luego de que mucho tiempo antes
hayamos conquistado en sus corazones
y robado sus pensamientos

Nosotros somos fugaces
ellas permanecen
viven para enseñarnos amar
creer, besar y tocar
para con sus carbones atizar nuestro fuego

Son distintas y saben de tiempos
saben de momentos, de prisas
de luces, sombras y secretos
son bellas y complejas
y ven el mundo desde un cristal que no comprendemos

Son bellas,
son amor, melodía y misterio
para nuestra ventura nos buscan y aman
y de nuestras tontas fatigas el único consuelo

jueves, marzo 24, 2011

Cuentos sobre la locura

Caminaba lento y la prisa de quería arrastrarme,
Caminé rapido y la calma abrazarme,
Mire al cielo y en átomos desaparecí.


--------
Cómo mirarte a los ojos
si de tu escote quiere saltar
tu corazón al mio.
----------

Baldosa negra, azul y luego negra otra vez
las que besaron tus pies la última vez que te vi.

--------

Tic, tac, tic, tac,
No se cansan los segundos de empujarse entre sí
mientras vos no estas


--

Cambio mi sensatez
por una noche con tu locura

___

jueves, marzo 17, 2011

Mi vida por vos

Mi vida por tu piel
y un poco de tu escaso tiempo
unas cuantas horas para raptarte
caminar por sendas con pies descalzos
y yemas de besos nuevos

Mi vida por tus pensamientos
y tu obsesión por verme
por aparecer en tus conversaciones
sin querer nombrarme
por asaltarte como una fiebre
que nadie puede quitarte

Mi vida por dejar de ser fantasma
y caminar por tus pasillos

por ver lo mismo en los cuerpos de otros
viviendo una vida que no siento
pues me ves y  no te arranco un suspiro